La masa:
Sequitas pero brillantes. Lo justo, tranquilas. Ni muy gruesa ni muy fina, que se yo… normal. Tamaño mediano.
El repulgue:
También normal, artesanal, bastante delicado. Como las Kentucky se reprodujeron más que Maru Botana, esperaba que fueran más industriales, pero no, para nada. Muy artesanales y hasta con un toque de magia casera.
El relleno:

Jamón y queso, ¿qué esperabas? El queso no es Barraza, esto no es La Mezzeta che! Pero es «tipo» mozzarela del bueno. El jamón cortado en cubitos irregulares es perfecto, creo que si fuese mejor sería un pecado meterlo en una empanada.
Cocción:
Al horno a gas pizzero. Muy bien.
Conclusión:
Son las que recuerdo, las mías, que junto con las del desaparecido Ladrillo eran las que comía de chico. Celebro que no hayan cambiado, que sigan siendo las de antes y que los de Palermo todavía tengamos la Kentucky en Godoy Cruz y Santa Fe (del lado del tren) para poder juntarnos con los amigos y ver los partidos del más grande: River Plate.

Puntaje:
10 repulgues. Por honestas, auténticas, tradicionales porteñas, palermitanas de su epicentro, porque las extrañé por años, porque hoy volveré, no es sólo que me gustan, es que las quiero. Pero de jamón y queso… tampoco se puede pifiar mucho con esto.
Precio:
60 pé Creo, después confirmo. Careli pero bueno, el que quiere celeste que mezcle azul y blanco.
Dirección: Av. Santa Fe 4602, C1425 BHU, Buenos Aires.
11 4771-0266