
No sé por donde empezar, creo que conviene por el principio ¿no? Las empanadas de mi infancia. Las que comía cuando venía a Buenos Aires algún fin de semana al zoológico. Las de mi adolescencia. Así que no sé si voy a ser imparcial.
De Jamón y queso, los chicos comíamos esas, las de carne eran para viejos, lo siguen siendo. Nada de humita o queso y cebolla; jamón, queso y punto.