Extraña historia les voy a contar. La imagen, la marca, el diseño de los locales y quizá también el formato de las pizzas de esta cadena se crearon y diseñaron en el estudio de arquitectura donde trabajo: Ima Architects.

Así que conozco toda la historia, lamentablemente. Porque hay ciertos clientes que, en fin, te encargan todo para un solo local, les inventás todo y después lo replican mil veces sin que te enteres y ni las gracias te dan, aunque sea Molca, el mayor exportador de harina del país. Má sí, borrón y cuenta nueva, me queda el buen recuerdo de haber colaborado en los colores, en el diseño de los pisos, las manijas de las puertas y algún otro detalle.
Así que no entré muy bien predispuesto pero me relajé y pedí dos empanadas de jamón y queso por piedad, porque compararlas con las verdaderas, hechas por abuelita jujeña o chef tucumano, las iba a dejar en el subsuelo del ranking. Además, por no aburrir ni aburrirme. Estoy en Buenos Aires, acá hay de todo.
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